El verano nos ha dejado esta entrevista a Koldo Saratxaga, 25 minutos de charla sosegada que sirven para reflexionar e impulsar diferentes temas, también el nuestro de hoy: equipos autogestionados (caos organizado) / talde sutogestionatuak (kaos antolatua). Reflexionar e impulsar siempre aportando nuestra creatividad, iniciativa, actitudes... Esto es también a lo que nos invita Koldo, a no hacer seguidismo del Nuevo Estilo de Relaciones, sino a crear nuestro propio estilo. De manera que proponiéndote que no hagas seguidismo de Koldo y el NER, es como si estamos diciendo que hagas caso de sus propuestas y las hagas tuyas, ¡todo un caos!, pero organizado, como es en el NER.
A continuación puedes leer la transcripción de parte de esta entrevista relacionada con el elemento 2 del NER, tema del post de hoy.
[MINUTOS 5:04 A 7:01] Cuando empiezas a romper la pirámide y empiezas a pensar en equipos autogestionados, empiezas a pensar que cada uno tenga sus oportunidades. En una palabra —como yo suelo definirlo—, cuando te dejas de que las personas sean títeres y empiezan a ser actores, [...] a ser ellas mismas, sus valores, capacidades, surgen, y se ponen en un proyecto en común, donde se complementan y entonces se hacen exponenciales.
Y lo de valer o no valer tiene que ver también, suelo decir, suelo preguntar —y la mayoría lo pilla, ¿eh?— que, aunque hablamos mucho de estudios, ¿qué vale más: las aptitudes o las actitudes? Y claro, no sé si es que ellos saben por dónde va a venir Koldo preguntando, y saben que esta pregunta viene por segunda fila, el que levanta la mano de todos, pero cada vez más, va por las actitudes.
Sin embargo, cuando se ve lo que se pide de los currículum, son sólo aptitudes. Claro, las aptitudes, si no las vas cuidando permanentemente, como no haya ilusión, y quizá haya intereses personales, ganas de crecer y dejar a otros de lado, resulta que estás más a lo tuyo que a lo de los demás.
En cambio, las personas que tienen valores pasan del yo al nosotros, y suelo decir que hasta el nosotros se nos queda corto y tenemos que pasar del yo al nosotros al todos.
Pero hay que creer en las personas, porque es fundamental que cada uno dé lo que es capaz y no exigir a todos igual —que esa es otra de las «manías» que en el modelo piramidal está—; esto hace que, mientras veas ganas e ilusión, todo sea sumar. Y cuando todos suman, comparado con un mundo en el que cada uno tiende a ir a lo suyo, te van a ir las cosas bien de todas todas.
[MINUTOS 13:39 A 14:14] Si en vez de ser títeres son actores; si aquello que están haciendo es suyo; si cuando ganas el partido, formas parte; si cuando estás consiguiendo algo, formas parte... ¿o son los de arriba los que han conseguido y tú eres un currela? Allí donde estamos nosotros las personas forman parte, son actores, ellos saben lo que tienen que hacer, tienen sus compromisos, les enseñamos de economía, les hablamos de los clientes... Se sienten orgullosos y cuando hay orgullo de lo que se hace, entonces la energía fluye.
[MINUTOS 16:35 A 19:11] La gente está deseando participar en algo, pero necesita oportunidades. Lo que tú me preguntabas, ¿y cómo se hace? He estado dando charlas en Gure Esku Dago, en cuatro pueblos, y nos tenían que echar del local, tres horas, de conferencia, preguntas... en los cuatros sitios en los que he estado, la gente deseando escuchar algo diferente, deseando participar, diciendo «¿qué se puede hacer?», con 60, 70, 80, 50 años, es igual. […] Porque no están contentos con lo que viene para sus hijos y para sus nietos. Hay muchísima gente que está deseando participar en algo, pero necesita adónde, [...] necesita referencias, que alguien le empuje y le ayude. Nosotros, cuando vamos a los sitios, lo que teóricamente parece que vamos a hacer es a liderar, pero automáticamente en unos meses dejamos que ellos sean los actores. No es líder el que todo lo decide, el líder es el que deja hacer, es aquel que hace que los demás crezcan.
Es la sociedad la que tiene que hacerse protagonista, no personajes de la sociedad. Una sociedad que va cogiendo las riendas, que participa, que es responsable cuando trabaja, que no ensucia cuando sale a la calle porque es responsable, que está educando cuando está educando... Es la sociedad, no algunos líderes que son capaces de marcarla y de hacer que los demás les sigan, porque entonces desaparece el líder y viene el desastre. Tener un respeto por las personas, yo creo que es. Y las personas desde el punto de vista social. No puede ser las desigualdades que hay ¡y en sociedades como las nuestras! Niños que no llegan a comer en Bilbao y en Donosti, eso es una vergüenza. Y hablamos de PIB, y de deuda, y de cosas que el 95% de la sociedad no entiende.
Por eso nosotros, cuando llegamos a las organizaciones, enseñamos economía, para que nos puedan entender y puedan saber para qué sirven las cosas. Hacemos reuniones todos los meses, dejamos de producir y nos sentamos tranquilamente a hablar: cómo ha ido esto o lo otro, qué deja o no deja, por qué... para que sepan qué partido están jugando. Tenemos los seres más importantes, la creatividad con más energía, que es sentir, pensar, y son capaces de hacer, ¡déjales que no solamente hagan! Déjales que piensen, déjales que sientan, en esto, que es ocho horas de su vida.


